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El cumplidor de sueños

"Quizá esté loco, lo sé, pero no había otra manera de conseguirlo". Frase de Hellraiser para El Cuentacuentos . Quizá esté loco, lo sé, pero no había otra manera de conseguirlo . Han sido años de arduos experimentos, en busca de la muerte perfecta y cada día he ido mejorando mi técnica. Hay placeres que están vedados para el resto de los mortales y yo he hecho del asesinato un arte. Y sí, probablemente me tilden de loco, pero a lo largo de la historia siempre ha habido artistas calificados de ese modo. No me importa en absoluto que alguien corrompa mi creación tachándola como producto de la obra de un demente. Yo sé que no es así. Me siento orgulloso de mis logros, pues he conseguido adentrarme en las pesadillas y miedos más arraigados de cada ciudadano y les he dado forma. Mientras el hombre pelea por conquistar nuevas galaxias o combatir la enfermedad, yo me he entregado en cuerpo y alma a la investigación en otros campos. La muerte me apasiona. Entre nosotros, en...

GLOBOS Y PALOMAS

En esta ocasión para El Cuentacuentos   uso tanto la frase de Ninive  al iniciar el texto como una frase que propuso Roc hace unas semanas y que yo he adaptado un poco. Ambas figuran en negrita. Con una comienzo el relato y con la otra lo cierro, tal y como proponía Roc. (Dedicado al niño que todos llevamos dentro). “El globo rojo trataba de esquivar aquella multitud sobre la acera , lo cual no resultaba fácil en absoluto; dado lo concurrido de todas las calles de la ciudad en aquellas fechas y las dimensiones del descomunal globo. A menudo rozaba con balcones o adornos de fachadas peligrando, pero no se detenía más que unos segundos y proseguía su camino. “A su paso una mezcla de serpentinas y confeti se iban posando en papeleras, bancos, baldosines y hasta en los hombros, zapatos y cabezas de los transeúntes, arrastradas por el viento invernal. Los niños se arremolinaban a su alrededor, alzando la cabeza para contemplarlo mejor, gritando jocosos...

El monstruo en mí

Para quienes conocemos aunque sea un poquito los escritos de Nachob, tenemos en él una referencia que no podemos perder. Si bueno fue su primer libro: “Un año de palabras” (nunca me cansaré de recomendarlo), para el que tuvo que recurrir a la autoedición a fin de darlo salida; mejor es esta antología ya más madura y con una editorial seria de por medio, como es Saco de Huesos .Estoy convencida del éxito de Ignacio en el mundo editorial en próximos años. No perdáis de vista a este compañero bloguero por tanto, y disfrutad leyendo su divertida e ingeniosa biografía  (al final de esta antología de la que os hablo). Es éste un libro que nos adentra en el terreno del miedo a través de varios relatos. Género que Nachob maneja a la perfección, pero evitando los recurrentes personajes que a todos nos vienen a la memoria cuando pensamos en esta temática. Nachob, nos sorprende en estas páginas con seres aparentemente inocentes que sin ser vampiros, fantasmas o zombis tienen la capa...

SERPIENTES Y REGALOS.

Frase de Angelical para El Cuentacuentos : "Abrió la puerta muy despacio y contuvo la respiración" Abrió la puerta muy despacio y contuvo la respiración. Los dos estaban completamente desnudos. Uno a horcajadas del otro: su padre atacando a su madre con una extraña serpiente rosada y peluda, y en el fragor de la batalla los dos jadeaban. Había algo prohibido en todo aquello, pero al mismo tiempo una vocecilla en su interior le dijo que no corrían peligro. Fue esa misma voz la que decidió por él, salir de allí con el mismo sigilo, y quien le dijo que no se molestarían porque empezase a abrir un poco antes los regalos de Reyes. Te invito a que pasees por las letras de mi otro blog: www.cuentosrecienhorneados.blogspot.com

EL RISCO DEL DIABLO

(Dedicado a Niobiña por facilitarnos la frase y a Juan Cuquejo porque su maravilloso libro me ha inspirado para intentar escribir un relato fantástico. Algo que deseaba hacer desde hace tiempo). “Ese gato tiene razón.” Frase de Níobe para El Cuentacuentos . — Ese gato tiene razón . A fe mía que la tiene, Kabdat—aseveró entre sonoras risotadas el hombretón de barba pelirroja, retirándose con la manga de su capa de viaje los restos de cerveza de la cara. —¿Ese gato?, ¿de quién me hablas?—preguntó intrigado el hombre sentado frente a él. Ambos permanecían sentados en una de las mesas más alejadas y discretas de la taberna del viejo Ralph, boca de oro, y hablaban en susurros. De vez en cuando miraban a su alrededor cerciorándose de que nadie más estaba al tanto de su conversación. La mesita de madera contaba con dos bancos corridos y estaba situada tras una pequeña arcada de dos columnas, parcialmente oculta por un muro de mampostería de algo más de tres...

PEQUEÑO MILAGRO

“Había luces tenues detrás de la puerta, que parecía  entreabierta.” Frase de El Mundoyas para El Cuentacuentos . Había luces tenues detrás de la puerta, que parecía entreabierta intencionadamente a un humilde patio de estilo judío, para brindar al posible espectador un tercer ojo abierto a lo que los dos naturales no lo permiten. Dentro, Yéshua, un niño de enormes ojos marrones y risueños, e hijo de un trabajador del astillero de la ciudad, jugaba sentado junto a otro pequeño que lo miraba fascinado. De sus manos infantiles salían volando a lo más alto del cielo alejandrino, con alegres gorjeos, mil y un pajarillos multicolores que previamente habían sido bastas figuras de barro. 

APLAUSOS EN ESCENA

"Tenía la sensación de haber escuchado tantas veces esa canción" Frase de Fernez para El Cuentacuentos Tenía la sensación de haber escuchado tantas veces esa canción , como de haber suspirado con ella. No obstante, resulta perfecta para su propio programa. “Cinco minutos para subir a escena, maestro”, anuncia la voz joven y masculina de su asistente al otro lado de la puerta. Se sobresalta. Revisa fugazmente los detalles de su traje y endereza con mano temblorosa su pajarita frente al enorme espejo de su camerino. Satisfecho con su aspecto, sale al pasillo y se dirige al teatro. Una vez en escena, tras los primeros aplausos de bienvenida y dirigir ya varias de las melodías previstas para el concierto, conserva la serenidad como siempre, aunque sus pensamientos van por delante de lo que marcan los pentagramas. Desde el atril y de espaldas a su público, marca con su mano derecha a ritmo de batuta los pulsos del compás, la intensidad y la velocidad, tal y como se...