Hace mucho que no me paso por el blog. Y, aun así, fuera de este sitio, en mi vida real ha habido mucho movimiento literario, con una autopublicación de por medio, y otras circunstancias no tan felices que han impulsado que haga esto ahora y no antes. Ese libro, que tanta ilusión me hace anunciarte, es un proyecto muy personal que llevaba deseando sacar a la luz desde muy pequeña. Allá cuando, con doce años, empezaba a escribir mis primeros poemas en un cuaderno azul oscuro y grande de la marca Ancla con hojas milimetradas. Reconozco que allí también recopilé alguno de mis cuentos, pero por desgracia perdí la pista a esas hojas hace ya muchos años. Es verdad que el título en el que siempre pensaba para recopilar mis poemas, era muy distinto al que ha salido al público, pero no me arrepiento de mi decisión. Este me convence mucho más. Antes de dejarte la portada definitiva y el enlace de compra por si quieres autorregalártelo 😉 para este verano, por ejemplo. Así que te voy a contar un ...
Da un poco de pena, pero también es importante descansar y desconectar. Soy de las que cuando algo le apasiona se entrega en cuerpo y alma y ni come, ni duerme apenas, pero no es sano y conviene reponer pilas y dar opción a que las neuronas se relajen un poco. Te recuerdo que el día 5 de octubre del pasado año (sí del 2025, aunque suene rarísimo) ya dejé preparada esta entrada junto al resto de las demás convocatorias para #Fuegoenlaspalabras. Toda una hazaña, pero no la recomiendo. Acabé cansadísima en todos los sentidos. Sea como sea, toca un respiro. Y ya que la operación bikini es probable que se convierta en operación trikini en mi caso, que al menos sea por algo justificado, ¿no te parece? Así que con esta edición se cierra #Fuegoenlaspalabras esta temporada 2025-2026. En octubre, tengo intención de volver, si las cosas no cambian, por supuesto. Así que considera esto solo un paréntesis veraniego, no un cierre definitivo. ¿Qué te propongo para esta edición de cierre de...