Para ser sincera esta es una de las ediciones a la que más vueltas le he dado, antes de decidirme. Quería salirme de la típica temática de San Valentín, pero tampoco quería complicarlo demasiado, puesto que al final febrero es muy breve y, en consecuencia, el período de participación se reduce un poquito. Así que, aunque esto lo preparé inicialmente el día 5 de octubre, como digo, ha habido varios cambios hasta que por fin lo he publicado para que tú lo leas. Supongo que, al final, por eso me habré decantado por casi todas las ideas que más me gustaban. No hay nada como ser indecisa... 😓 Sea como sea, como siempre, si tienes dudas al respecto, déjamelas en los comentarios o escríbeme un email con tu consulta. Como es habitual, el mes que viene recopilaré en una entrada o más (depende de la cantidad de participantes) todos los escritos presentados a esta edición. Y ahora, vamos a lo importante. La salsilla por la que estás pegado a la pantalla, deseoso de saber qué tengo preparad...
Sí, has leído bien. La vista no te falla. Tampoco estás en pleno viaje al pasado de mano del fantasma de las navidades pasadas. Simple y llanamente no he podido subir esta entrada antes. Ya lo siento. Si me descuido se me junta con el final del reto de enero (por cierto, si te apetece participar todavía puedes hacerlo. Lee con atención los requisitos ). Así que como ya me he demorado demasiado con la recopilación de los relatos participantes, mejor voy al grano, ¿no te parece? Por ese mismo motivo, no me voy a explayar mucho con cada relato. Prefiero que sean ellos mismos los que hablen en su propio nombre y se te queden grabados a fuego 😉 Por cierto, no te asustes si por el camino te encuentras muchos sepultureros y pijamas . Porque eran las dos palabras indispensables para participar. Era mi forma de reivindicar que no me gustan nada las fiestas navideñas 😂. ¡Disfruta de la lectura! Y por favor, regala un comentario a cada blog que visites. #Fuegoenlaspalabras (participantes...