siempre hacia tus rocas y ensenadas
tan tiernas como afiladas.
Te invito a que pasees por las letras de mi otro blog:
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Bueno, en fin... espero que me perdonéis estos versos tan peculiares. Baste deciros que estaba escuchando hace unos instantes un documental sobre el Delta del Ebro je, je.
ResponderEliminarP.D.: el próximo poema hablará de lagunas ;)
Esa manera de ponerse en peligro es una delicia, no conozco otra mejor, aunque duela a veces.
ResponderEliminarEl delta te ha quedado ni que bordado jajaja
Besos
Gracias, Ananda, eres muy generosa ja, ja. ;)
ResponderEliminarBesotes.
Duele y es necesario ese dolor.
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