Cuando el último de los invitados tomó asiento, un silencio expectante se apoderó de todos los presentes y se apagó la práctica totalidad de las luces, dejando únicamente encendidas aquellas que iluminaban el escenario. Tras varios minutos de solemne silencio una figura encapuchada y con un manto negro, color reservado al Gran Maestre Talliesin, hizo acto de presencia.
"Hermanos en la sabiduría, no borréis jamás de vuestro recuerdo la fecha de hoy, pues este día puede constituir el principio del cambio y de la destitución del actual orden mundial. Exactamente a esta misma hora otros hermanos de nuestra misma sociedad se reunen en diversos puntos del planeta y lo hacen desde la esperanza de un mañana que nos libere del yugo opresor de la ignorancia y la censura.
"Estoy seguro de que a ninguno de nosotros se nos escaparán los recientes acontecimientos que han ido extendiéndose por todos los rincones; así como tampoco podremos obviar que es imposible que se traten de meras casualidades. El hombre poderoso, ávido de controlarlo todo, trata de acallar en estos momentos el miedo de los fieles súbditos que vivimos bajo su mandato, argumentando vaguedades que no consiguen su objetivo y que por el contrario, abren paso a la más pesada de las incertidumbres por la falta de información fidedigna; pero no cuenta con nuestra existencia, conocimientos ni perseverancia. Y es por ello, que debemos entregarnos en cuerpo y alma a desenmascarar la hábil red de mentiras que nos domina, pero sobre todo a encontrar el origen de tantos pequeños y grandes desequilibrios, pues en ellos radica la clave de nuestro éxito.
"Os confío que esta tarea implica no sólo total dedicación, sino absoluto hermetismo. De igual modo, os anticipo que muchos de nosotros quizá no lleguemos a ver el final de tan arduo camino; sin embargo, que ello no nos amedrente… Somos Hermanos de conocimiento y pertenecemos a una de las más secretas y veteranas órdenes. Nuestro afán de aprendizaje e investigación ha de estar por encima de nuestros miedos privados, y será precisamente ese espíritu de búsqueda de la verdad lo que nos llevará sin duda a vislumbrar esa luz que tanto ansiamos. Y os prometo que con ella retornaremos a los maravillosos tiempos en que la palabra se adoraba en bibliotecas o hemerotecas, sitios emblemáticos consagrados a ella. Días ya lejanos, en que el papel o el por entonces incipiente internet, eran fuente de información al alcance de cualquiera y permitían además disfrutar de la lectura de pasajes o historias por el mero hecho de encontrar placer en ello. Tiempos en que el uso del papel no estaba prohibido y la riqueza lingüística radicaba en la multitud de lenguas usadas en el planeta (…)"
Pues aquí me tienes enganchadísima con esta historia :)
ResponderEliminarVaya mundo el que describes: prohibiciones, sociedades secretas, la guerra que les tienen montada a los humanos... Entre unas cosas y otras vas llevándonos de la mano a todo ese mundo. Y me encanta :)
Pasaré a ver cómo sigue cuando lo publiques. No soy la más indicada para meter prisas, que ando publicando tarde, mal y nunca jajaja pero bueno, antes o después me pasaré a ver si hay nueva entrega.
Besos!!
Cuando vi Ágora pensé, podrán llevar vestuario distinto, tener edificaciones diferentes, etc, pero tenía la sensación de que hoy en día no había mucha diferencia con aquella contienda en cuanto a la religión; y cuando leía tu historia me venía a la mente las catástrofes que sufre el mundo, Japón, Libia, Haití, etc y sobre todo la respuesta de los grandes poderes y la revolución no hace sino germinar y tu narración era como un microscopio que fuera visionándola, y no me opongo a ella :)
ResponderEliminarMe atrapa esta revolución, y resalto no de este sino en otros relatos tuyos también, la riqueza del número de personajes, contenidos de documentación y ficción y buen ensamblaje.
A por la 4ª parte, un abrazo!
^^ Me alegra tenerte por aquí, aunque me aterra un poco que la historia pierda intensidad si se alarga demasiado. La próxima semana procuraré continuarla, si saco tiempo.
ResponderEliminarUn besote y muuuuuuuuuuuuuuuuuuuchas gracias, Atenea.
¡Qué razón tienes Ninive! Siempre se repite la misma historia y es como si nunca escarmnetásemos. Cuando el odio nos domina, difícilmente se puede desterrar del corazón.
ResponderEliminarUn besote.
P.D.: hablas de la variedad de personajes, etc... Si supieras el embolado en que me he metido yo sola, con este relato, no opinarías igual :D
Hola! ¿Como llevas estos días de emociones!? Me alegro muchísimo por ti, porque crees en lo que haces y disfrutas escribiendo y nos transmites esa alegría, enhorabuena una vez mas!!
ResponderEliminarPues acertaste en tu apreciación :) porque la historia la había escrito hace un año, solo que al ver esta semana el camión del romero me vino a la cabeza la frase de la semana con esa historia y bueno la readapté, aunque no esté contento con mi falta de creatividad espero conseguirla esta vez.
Un abrazo!