Improviso este relato desde la pantalla de mi móvil (¡Qué locura escribir en una pantalla tan pequeña! 🤪) y llego, casi tres horas tarde, a la edición del relato de los jueves.
Pero no quería dejar pasar la ocasión, porque los requisitos me resultaban demasiado atractivos.
Y es que la propuesta de
Ibso desde su blog, nos invita a, en un máximo de 350 palabras, incorporar un elemento que en principio no debería existir.
Y, claro, eso da mucho juego. Así que aquí estoy.
Una mala noche
He pasado mala noche.
El sudor resbala por mi torso y hace que se me pegue la ropa. Me cuesta un gran esfuerzo girarme en la cama para encontrar postura. Y con cada movimiento respiro con gran dificultad.
Además, no sé si es efecto del cansancio, pero noto mis piernas raras. Pesadas, lentas y diría que escamosas al tacto.
Decido ir a por un vaso de agua y un abanico para contrarrestar el calor. Y descubro la verdad: mis piernas han sido sustituidas por una enorme cola.
Agradezco a Ibso su convocatoria y que me sacara del error en cuanto al plazo para participar en cada edición. Y le pido disculpas, por no haber llegado a tiempo. Entenderé si decide no tener en cuenta mi relato.
Yo, en cualquier caso, voy a visitar encantada a los compañeros y leerlos y comentarlos.
¡Feliz fin de semana!
Vaya con la sirenita jjjj.
ResponderEliminarEse cansancio era el fruto de tu trasformación.
Bueno,seguro que una buena cura de sueño te vuelven tus extremidad es.
Besotes y arriba esa imaginación.
😘😘😘🌹
No sé si la transformación fue del todo de su agrado. Sospecho que no.
EliminarMe alegra tenerte leyendo y comentando por aquí. Gracias.
Un abrazo.
Creo que, para esa cola, no va a ser suficiente con un vaso de agua...
ResponderEliminarDe todos modos, una mala noche siempre puede ser la antesala de una gran mañana.
Muchas gracias por llegar a tiempo y por el esfuerzo extra de hacerlo desde el móvil.
¡Un saludo!
Gracias a ti por la propuesta y no dejarme fuera. El esfuerzo extra también ha sido tuyo.
EliminarEso sí, no creo que repita hacerlo desde el móvil en otra edición, la verdad.
Un placer tenerte en mi rincón.
Un abrazo.
Pasé por la lista y estás incluida.
ResponderEliminarEstá bien porque tu relato es efectivo siendo breve.
No debería estar ahí pero las sirenas tienen buena prensa.
Y tal vez incluya el don del canto.
Un abrazo.
No sé yo si a mi protagonista le va a ilusionar si el pack del cambio incluye el don del canto. Me da que está demasiado impactada aún jeje.
EliminarUn abrazo a ti también.
Te convertiste en sirena sin darte cuenta, cuando yo creía que eso costaría mucho dolor ¡Qué guay!
ResponderEliminarHay un dolor que sin ser físico es más aterrador y me da que para mi protagonista es lo que le depara ese cambio involuntario.
EliminarHola Rebeca,
ResponderEliminarUn relato muy original. Una transformación en sirena. Quizás la protagonista falló en su intento de enamorar a su príncipe, esperemos que disfrute de la mar.
Un saludo.
Ariel, sorpresa 🫢
ResponderEliminarBesos desde Fuenla
Bueno pues que no te quedes varada, y a la mañana saltes como de costumbre de la cama.
ResponderEliminarSalud.
Sí es complicado escribir desde el móvil, pero tú lo has conseguido con un buen relato Rebeca, muy imaginativo, convirtiéndote en sirena.
ResponderEliminarUn beso enorme.
Un relato tan surrealista que me hace acordar a aquella metamorfosis del personaje que Kafka imaginó como una gran cucaracha. Un abrazo
ResponderEliminarBah, que final surpreendente e pesadelo estranho!Adorei ler!
ResponderEliminarbeijos, ótimo domingo, chica
Como diria um compositor: tem dias que de noite é assim. Coisas estranhas nos acontecem.
ResponderEliminarInteressante a inspiração e construção da historia.
Meu abraço e bom domingo.
Ah, pero qué problema! Muy buena resolución y sorpresiva. Me imagino que lo peor es imaginar cómo vivir después. Saludos
ResponderEliminar